Todo lo que debes saber sobre el “manejo a la defensiva”

¿Has escuchado hablar alguna vez del “manejo a la defensiva”? De acuerdo con nuestro portal de seguridad y cultura del volante Conducta Vial Quálitas, se trata de conducir de tal forma que nos anticipemos a las acciones equivocadas de los demás vehículos, protegiendo a los peatones en primera instancia y extremando precauciones cuando se circula en condiciones adversas, como pueden ser las lluvias de temporada.

Dicho de otra forma, es manejar sin poner en peligro alguna vida, a pesar de las condiciones reinantes y las maniobras de los otros.

Para el gobierno federal, este tipo de manejo nunca debe llegar a la agresión o a la violencia, y, de ser más ampliamente conocido y aplicado, muchos accidentes se habrían evitado, es decir, si alguno de los conductores involucrados en un siniestro hubiera cubierto la falta de precaución del otro. Anticiparse es la clave.

En ese sentido, tal vez no sea uno el causante de un siniestro, pero siempre hay algo de responsabilidad en la atención que pongamos en el camino y en el accionar respecto a lo que hagan los demás: manejar no sólo es ponerse detrás del volante y avanzar como si nada pasara afuera; hay que estar al pendiente del exterior en todo momento y saber reaccionar ante tal o cual circunstancia. Algunos ejemplos los puedes encontrar en este video:

En este sentido, manejar a la defensiva significa “ceder”, aun cuando nosotros tengamos el derecho y la razón dependiendo del caso, con la intención de proteger a otros y al mismo tiempo salvaguardarnos a nosotros mismos.

¿Cómo manejar a la defensiva?

A continuación, te presentamos 5 valiosos tips para desarrollar tu manejo a la defensiva:

  1. Toma decisiones de manejo seguras y legales.
  2. Usa el sentido común, la cortesía y la cooperación.
  3. Reconoce los riesgos de las conductas y situaciones peligrosas, como ver a alguien manejando con exceso de velocidad, utilizando el celular o escuchando música con volumen alto.
  4. Conduce de forma segura hacia tu destino, evitando multas o choques y sin afectar la seguridad de otros vehículos y peatones.
  5. Crea un lugar de manejo personal, seguro y sin estrés, adentro y alrededor de tu vehículo.

Leyendo estos puntos, ¿ya puedes definir si eres un “conductor defensivo”? Este tipo de personas hacen todo cuanto está a su alcance para evitar un choque o una infracción, reducen la velocidad cuando las condiciones del clima son malas y dejan que un conductor problemático se adelante sin objetar: ¿para qué estresarse si algunos segundos de retraso no cambiarán absolutamente nada en nuestra vida?

La aplicación del manejo defensivo evitará accidentes e infracciones al Reglamento de Tránsito, así mismo fomentará un menor desgaste del vehículo y de combustible, así como tensión y agresividad al conducir.

Para prevenir accidentes empleando esta manera de manejar, en Quálitas hemos desarrollado 3 fórmulas muy simples y altamente efectivas:

  •  Fórmula 1: captar el peligro. Significa sensibilizarse por lo que va a pasar o podría pasar de manera anticipada, es mantenerse siempre alerta.
  • Fórmula 2: razonar cuál es la defensa correcta. Consiste en aprender las técnicas específicas para realizar las acciones adecuadas; utiliza siempre el “¿qué pasaría si…?”.
  • Fórmula 3: actuar a tiempo. Se trata de solucionar el problema de inmediato con la mejor alternativa.

Las manos manos en el volante y los ojos en el camino y alrededores: así podemos resumir el manejo a la defensiva. Para conocer más tips sobre conducción seguro, revisa todos los materiales de Conducta Vial Quálitas; y si tienes curiosidad por saber qué tan buen conductor eres y cuáles son tus mayores riesgos al volante, entonces date un par de minutos para responder este Test del Buen Conductor, seguramente descubrirás cosas que no conocías de tu forma de manejar.


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